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¿Quieres ser una lámpara viva?

Tu también estas llamado a ser potente luminaria que, en tu pobreza y pequeñez, irradies la gracia y santidad del Corazón de Jesús colaborando en todo a la Redención para la extensión de su Reinado.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO? 

A aquellos que aspiren a "arder y alumbrar" (Jn 5,35) en su espíritu de llama viviendo en la Luz que es Cristo para propagar el fuego de su Amor

  ¿QUÉ NECESITAS?

Prender en el aceite de María, para que tu llama, avivada por su fe, no solo se extinga, sino que alumbre en el candelero a todos los de la casa (Mt 5,15).   

  ¿QUIERES SUMARTE CON TU ACEITE?

Allí donde te encuentres, y desde tu realidad eclesial, puedes ser "una lámpara encendida para el Ungido" (Sl 131, 17) y estar unida a este lugar de su Revelación, lugar escogido por Jesús para propagar su Amor Misericordioso... puedes velar por los intereses del Corazón de Jesús, arder y alumbrar para su Gloria, aliviar sus heridas y abrigar su Corazón envolviéndole con tu pequeña y humilde pero apasionada llama.

¿EN QUE CONSISTE?

 Se trata de vivir tu Consagración a su Sagrado Corazón con tu aceite prendido en el "FIAT" de María, entregándote a lo que Él exija de ti con verdadero espíritu de reparación. Para eso deberás:

- Acoger con amor y paciencia las dificultades del camino ofreciéndoselas a Dios.

- Adorar y acompañar a Jesús en la Eucaristía con el fin de consolarle y desagraviarle por las ofensas que recibe. Con mayor intensidad habrás de entregarte a este oficio sagrado los Primeros Viernes, día especialmente consagrado a la reparación, y en la Hora Santa la noche de los jueves acompañando su soledad y abandono.

- Perpetuar tu reparación ofreciendo a Jesús muchos actos de amor (sacrificios, oraciones, ayunos, obras de caridad, obras de misericordia, etc...) durante el día para consuelo suyo y de su Madre, y como súplica por la conversión de los pecadores. Ya que la salvación de las almas son su Gloria, ofrece tu vida para rescate de las suyas.

- Comulgar sacramentalmente siempre que puedas con verdadero deseo de unirte a Él acudiendo asiduamente al sacramento de la confesión. 

- Orar la lectura de la Palabra de Dios, por ella tienes acceso a su Historia de Amor, a lo más íntimo de su Corazón. "Quien ignora las Escrituras ignora a Cristo".


 

 

"Sed en espíritu y en verdad lámpara, el aceite de caridad que se evapore y muera por la fuerza de una llama divina, abrasadora, loca, lámpara que suplique y repare, que ame y adore."

Tú puedes vivir este "sublime apostolado de Jesús Hostia… el de un martirio de amor oculto y silencioso muriendo de amor para alcanzar su reino íntimo y social, sobre todo en la España de su Divino Corazón".